El refuerzo de lujo de los Tigres se alió con Diego Laínez para abrir el marcador; también aprovechó la débil marca defensiva de los cementeros. El campeón del mundo se lució con una volea que fue imposible para Andrés Gudiño. Así, los felinos pusieron el 1-0 que silenció a Ciudad Universitaria.
Cuando el silencio dominaba el Olímpico Universitario, Farfán rompió con el panorama tras ser el responsable de un penal marcado a favor de Cruz Azul.
Y es que el árbitro debutante no dudó en marcar una pena máxima por una mano del jugador felino a un balón que Ignacio Rivero había pateado en el área de los de la UANL.
Fue así que la pena máxima despertó a la nación celeste, la cual empezó con los cánticos. Toro Fernández tomó la pelota y recalcó por qué vive su mejor momento en la cancha tras una serie de lesiones que lo habían tenido relegado.
El Toro cobró desde los 11 pasos y venció a Nahuel Guzmán para poner el 1-1 y brindar felicidad y esperanza a los cementeros que en sus lugares explotaron en algarabía.

