Anita Ontiveros anotó el primer gol en la historia de la Copa Mundial Femenina de Futsal de la FIFA™ y su nombre ahora marca no el punto de partida, el punto de llegada tras años de esfuerzo. La mendocina recién salió de la cancha tras el debut con triunfo aplastante sobre Marruecos, tiene todavía la intensidad del juego encima y sonríe, pero no se desborda, sigue pensando en todas. Describe el gol con una palabra: “Lucha”.
Hace unos meses, FIFA platicó con la hoy autora de este gol y decía que lo más valioso de este momento, en la ruta del futsal argentino a la competencia por el título mundial, era la posibilidad de materializar el anhelo de tantas, las del pasado que abrieron camino, pero sobre todo el de las más jóvenes que hoy las ven como inspiración.
Desde el silbatazo inicial, Ontiveros conectó una y otra vez con ‘Becha’ Núñez en busca del gol, ambas alimentaron los nervios de las africanas que por todos los medios buscaron frenar el vendaval de remates, especialmente con los robos y desmarques de una hábil Silvina Nava que se colaba amenazante por cualquier espacio.
Hasta que no pudieron más y fue precisamente tras un disparo de la capitana Núñez que rozó la línea, cuando apareció Anita para mandarla al fondo. Brilló de nuevo con la asistencia para el gol de Julia Dupuy, el que cerró la cuenta de un escandaloso 6-0: “Fue uno de esos pases que me gusta dar”, dijo Anita para la FIFA al terminar el primer juego en Filipinas.
Fue una lluvia de goles con seis anotadoras distintas, de gritos, abrazos y esa sensación que atravesó a todas: “Visualicé mucho este momento y sobre todo, no sé si el primero (gol), pero sí marcar un gol en el primer partido. Se logró, estoy muy contenta. Quizás todavía no me cae…”, compartió.
La del Estrela Cortegada lo dedicó a sus incondicionales y a las chicas que quedaron fuera de la lista pero que en el proceso sumaron a este logro colectivo, llegaron juntas a esta Copa Mundial. Con un gol ya histórico y el recuerdo de lo que vivieron en el camino, se entiende lo que ella y sus compañeras repiten sobre la esencia de ser argentinas, de ayudarse unas a otras y de resistir e insistir por el objetivo, como lo hicieron hoy entre el ansia de marcar el primero.
“He aprendido a ser paciente, a valorar el proceso, a no querer todo ya”, dijo la camiseta 9 de Argentina en aquella entrevista en agosto, cuando aún esperaba meterse en la lista diseñada por el entrenador Nicolás Noriega. Hoy, pese a la euforia, mantiene esa mentalidad y no se adelanta a lo que será el duelo contra Polonia, pero es concisa: “Vamos por todo, como siempre”.

