Por Gil Carmona
Chihuahua, Chih.-El espectacular canastero, José Luis Arroyos, ha sido considerado uno de los mejores basquetbolistas que ha tenido nuestro País, siendo considerado un jugador del calibre NBA, sin haber jugado en el máximo circuito mundial.
Gracias al jugador nacido en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, México nunca hubiera disfrutado de los grandes juegos de alarido que se dieron en el extinto CIMEBA y en el ocaso de su carrera en la LNBP.
El Ing. Ramírez Mota, editor de la revista Basquetbol, estudioso de la biomecánica de un jugador describió a José luis, como un jugador del calibre NBA y aunque en esos años, hay que aclararlo, no había tantas posibilidades de incursionar en el máximo circuito basquetbolero de norteamérica.
Jugando para los Dorados de Chihuahua, Arroyos deleitó a las plazas de Durango, San Luis Potosí, Guadalajara, Distrito Federal, Querétaro, Colima, además en los campeonatos nacionales de Primera Fuerza, LOS VERDADEROS NACIONALES, con su actuación fue inspiración de niños, niñas y jóvenes que soñaban con llegar a jugar como lo hacía José Luis.
Fue de pensamiento revolucionario y nos ilustró a la misma prensa con su ponencia; “Si los caciques van a cobrar y convierten los gimnasios en circos comerciales, ¿”Por qué no les PAGAN bien a los jugadores, quienes enriquecen el espectáculo”? Alusivo a los juegos de estrellas del CIMEBA.
José Luis, todo un personaje, hizo equipo con Chihuahua con su entrenador Raúl Palma Cano, Alberto “Chorro” Bernal”, Kike Ortega, Ángel “pompis” González (+), Ignacio “Nacho” Moreno (+), José “Pillo” Corral, Francisco “Paco” Guillen, con Norberto Mena (+) de Aguascalientes; en Cd. Juárez lo recordamos en sus selecciones Estatales al lado de Guillermo “Memo” Márquez, Jaime García, entre otros.
Enfrentó a jugadores de su época, como Julio Gallardo, Arturo “El Nazi” Sánchez, Calixto Arroyo, Roberto “Bob” González, Alberto Martínez, Salvador López, Toño Esquivel, Gerardo Arenas, Enrique “Palmita” González, Luis Manuel “Chango” López, Oscar “Diablo” Castellanos, entre otros grandes. TRIBUTO AL GRAN “SATANÁS” ARROYOS, por sus rápidas o diabólicas asistencias que le pasaba a sus compañeros.

