-BRYAN STERN UN HÉROE ENCARGADO DE LLEVAR A LA LÍDER VENEZOLANA A OSLO
CARACAS.— La historia de la salida de la líder opositora María Corina Machado de Venezuela para llegar a Oslo, Noruega, donde debía recibir el Nobel de la Paz, es digna de una película de espías.
El título sería Operación Dinamita Dorada, tal como bautizó Bryan Stern, veterano del ejército estadunidense que creó una empresa especializada en extraer extranjeros de zonas peligrosas.
Al conocerse su premio, Machado prometió que lo recibiría en persona, pero la opositora de 58 años se sumió en la clandestinidad tras las presidenciales de 2024, que la oposición asegura fueron un fraude a favor del presidente Nicolás Maduro.
El reto de sacar a Machado de un país fuertemente militarizado era gigante. La misión, según CBS, fue planeada cuatro días antes de su ejecución.
Machado se puso una peluca y un disfraz para salir del lugar donde se escondía en Caracas, refirió The Wall Street Journal, hacia una playa en el norte de Venezuela, que sigue sin revelarse.
Fue peligroso y (…) arriesgado”, contó Stern en una conferencia de prensa. “Los servicios de inteligencia cubano, venezolano, ruso, iraní, todo tipo de personas trabajaban juntos para encontrar a María”.
Esta es la operación más difícil, de mayor perfil y más delicada que hemos realizado”, contó el fundador de Grey Bull Rescue a CNN.
Al llegar a la playa, la embarcación que debe sacarla del país estaba averiada, explicó al Wall Street Journal.
Los agentes que la ayudaron eligieron un viejo barco pesquero para evitar sospechas y también para no ser confundidos con una narcolancha en medio de los recientes bombardeos estadunidenses en el Caribe.
Con retraso, la embarcación por fin zarpó con destino a Curazao, una pequeña isla neerlandesa a unos 60 kilómetros de Venezuela.
El mar estaba increíblemente agitado. (…) Olas de 1.5 a tres metros”, describió Stern, quien precisó haber prevenido a los estadunidenses de una “extracción”.
Las condiciones del mar eran ideales para nosotros”, ya que las grandes olas interfieren las ondas de los radares (venezolanos). “Pero desde luego no eran las que uno desearía para navegar”, explicó Stern.
De nuevo, como escrito por un mal guionista, el viaje se complicó: el GPS del barco de Machado no funcionaba.
Stern esperó en otro barco en el mar hasta que finalmente las dos embarcaciones se encontraron.
¡Bingo! ¡Bingo! ¡Bingo! Dinamita Dorada”, anunció a su equipo. Luego, le dijo a Machado: “Me llamo Bryan Stern. Encantado de conocerla”. Entumecida de frío y empapada, la líder opositora pidió un suéter.
Mi equipo y yo estábamos empapados hasta los huesos. Ella también. Estaba muy feliz, muy emocionada y muy cansada”, añadió el veterano estadunidense.
El barco llegó a Curazao, donde la esperaba un jet privado Embraer Legacy 650 procedente de la ruta Querétaro-Toluca-Miami y con matrícula mexicana XAFUF, según el sitio Flight Radar.
El jet privado la llevó a Bangor, en el estado estadunidense de Maine, para cargar combustible y luego partir a Noruega.
Hubo momentos que sentí que había riesgo real para mi vida”, comentó Machado en Oslo, al agradecer “a todos aquellos que arriesgaron sus vidas” por ella.
Una veintena de personas participó en el operativo, según Stern. Un representante de Machado confirmó que la empresa Grey Bull Rescue Foundation, de Stern, llevó a cabo la operación.
Stern indicó que la misión de sacar a Machado de Venezuela fue financiada por “unos cuantos donantes generosos”, todos privados.
Machado declaró el jueves que contó con el apoyo de Estados Unidos para abandonar Venezuela.
Stern sólo confirmó que su grupo se coordinó “de manera no oficial” con el ejército estadunidense para evitar que los atacaran.
Machado ha dicho que pretende regresar a Venezuela, aunque sin aclarar cómo ni cuándo. Stern afirmó que su grupo no participará en esa operación ya que sólo se dedica a sacar a personas.

